Cándida

Cándida
Isabel Lizarraga
Precio:15 €
Buscarini

Cándida, una joven maestra logroñesa, llega a Madrid en el año 1918 como enviada del diario La Rioja con el objetivo de informar acerca de las últimas novedades femeninas. Allí toma contacto con las nacientes asociaciones feministas (Unión de Mujeres de España, Asociación Nacional de Mujeres Españolas, Acción Católica de la Mujer) y entabla amistad con las mujeres más avanzadas: Clara Campoamor, Carmen de Burgos, María Lejárraga, Carmen Eva Nelken, Celsia Regis, la Marquesa del Ter…, que están luchando a favor del sufragio y de la igualdad legal con el hombre.

En este contexto, con el objetivo de extender la propaganda feminista en España, la Unión de Mujeres de España se pone en contacto con una sociedad internacional feminista (la Liga Internacional para el Sufragio de la Mujer) con el objetivo de procurar la celebración en Madrid su VIII Congreso. Las desavenencias entre las distintas asociaciones españolas y la negativa de la Iglesia impide la celebración de este evento, que se llevaría a cabo finalmente en Ginebra con la asistencia de las feministas españolas, entre las que se encuentra la protagonista de la novela.

Esta es una novela histórica: el contexto que rodea los hechos narrados corresponde con exactitud a la historia real del feminismo en España entre 1918 y 1920 y las actividades realizadas por las mujeres más famosas (su descripción y sus opiniones) también son verídicas, ya que todo ello es fruto de una exhaustiva investigación anterior. La figura de la protagonista, sin embargo, es un personaje de ficción literaria, que sirve para presentar un tema de gran interés: los primeros pasos de las mujeres a favor de la igualdad en España.

A través de los ojos de Cándida se describe la situación del asociacionismo sufragista a comienzos del siglo XX en España y la lucha por la derogación de los artículos del Código Civil y el Código Penal que imponían a las mujeres un estado de subordinación respecto al hombre, de desprotección frente a la violencia machista, de falta de libertades, etc. Sin embargo, las iniciativas de las sufragistas no se limitaron a la petición de derogación de los códigos anteriores, sino que plantearon propuestas novedosas sobre diversos temas (mujer y paz, maternidad, la belleza y la relación con el propio cuerpo, el trabajo como instrumento de liberación, etc.) quizás aún no totalmente superadas por el feminismo actual.